Internacional. Debido a la caída mundial de la venta de televisores, que para el primer semestre del año alcanzó un 8% con respecto al mismo periodo del año pasado, las tiendas dedicadas a las ventas de estos equipos han visto en la disminución del precio una forma de enfrentar la situación.
Según los datos del último estudio de la compañía Quixel, realizado para el mercado de Estados Unidos, un televisor LDC de 50 o 52 pulgadas costaba el año pasado US$ 1.370, pero este año puede conseguirse en alrededor de US$900.
Según la compañía, estos datos son un reflejo del mercado norteamericano en una economía en crisis, por lo cual el comportamiento del precio de los televisores LCD podría ser igual en los países europeos, donde la crisis económica tiene una mayor fuerza.
El mercado está a la expectativa de que en la temporada de fin de año, en la cual tradicionalmente aumenta el gasto, crezca la venta de televisores, ayudado por los bajos precios. Por eso, las previsiones para el 2012 son de una caída en la venta de televisores del 1,4%, en comparación al leve crecimiento presentado durante el 2011, que se ubicó en el 0,1%.
Y aunque los precios bajos son un buen gancho para vender, para los minoristas esto significa una reducción de sus ganancias, pero tienen el beneficio de no quedarse con un extenso inventario.
Las expectativas de crecimiento en la venta de televisores a mediano plazo también están puestas en el desarrollo de los equipos con conexión a internet que brindan interactividad. Pero esta es una tecnología en desarrollo que aún tardará un par de años en consolidarse.


