Brasil. Para cumplir con lo establecido en la nueva ley de televisión de pago, sancionada este 13 de septiembre por la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, las productoras de contenidos no podrán tener participaciones en el ramo de la distribución superiores al 50% del capital.
Asimismo, los canales tendrán que emitir tres horas y media semanales de contenido de producción brasileña en horario de máxima audiencia, incluir un canal educativo, uno universitario, otro de un sector a elegir y los canales del Poder Judicial, el Poder Ejecutivo y de las dos cámaras del congreso.
Además de imponer cuotas de emisión de contenidos nacional, la ley también elimina restricciones a las distribuidoras de origen extranjero. A partir de la sanción de la presidenta las empresas extranjeras que hasta ahora no podían controlar distribuidoras de televisión de pago, podrán ser dueñas de todo el capital social de estas compañías.
Sin embargo, la norma introduce restricciones para los dueños de los canales y para las productoras de contenidos, estas empresas tendrán que ser controladas por brasileños y tener un máximo del 30% de participación extranjera, según informó la agencia de noticias EFE.
El cumplimiento de la nueva norma será supervisado por la Agencia Nacional de Cine (Ancine), que tendrá la capacidad de multar e incluso retirar licencias en caso del no cumplimiento de los parámetros establecidos.


