Precisamente fue en una sala de montaje donde Jaime Estrada comenzó su carrera de editor. Después de trabajar por un breve período como asistente en una película de un director indio, se convirtió en asistente de edición.
"Cuando me pidieron que hiciera el primer corte, las manos me temblaban. Debía cortar con una cuchilla y empatar la cinta con celotape. Era la única opción que tenía para aprender, pues en ese entonces me era imposible asistir a una escuela de cine". Posteriormente Estrada se convertiría en un avanzado asistente de montaje de documentales para la BBC y el Canal 4 de Londres.
El primer documental que editó para la BBC pertenecía a una serie destinada a conmemorar los 500 años del descubrimiento de América. "En mi condición de extranjero, poder formar parte de la industria cinematográfica inglesa fue una experiencia bastante difícil, porque en ese entonces era necesario pertenecer al sindicato de trabajadores del cine. Si no lo conseguías simplemente no podías trabajar.
Afortunadamente, para ingresar a la BBC no se necesita la membresía en el sindicato, y cuando un programa basado en la historia del tango, del cual formé parte, salió al aire en un canal independiente, conseguí ser aceptado". La oportunidad de comenzar en una sala de montaje fue vital para la formación de Jaime Estrada. Según él, es el mejor lugar para aprender a dirigir, "es allí donde se empieza a considerar el conjunto de escenas integralmente: el encuadre, la composición, la configuración de las tomas para arreglar la escena, y el ritmo que tiene la escena dentro de la toma. Es allí donde descubren la esencial del montaje –la música intrínseca de las imágenes".
Ritmos y tiempos de los maestros
Paralelamente a esta formación técnica y creativa, Jaime fue descubriendo el lenguaje y el ritmo del montaje en la obra de François Truffaut, especialmente en Los cuatrocientos golpes; esta película lo impresionó profundamente por su ritmo y su manejo temporal. Aunque la esencia la encontraría en El ciudadano Cane de Orson Wells, y en el trabajo de dos directores ingleses que fueron determinantes en su aprendizaje: Lindsay Anderson y Ken Russell.
De su experiencia como inmigrante colombiano en Inglaterra se inspiró para escribir el guión, producir, dirigir y editar un cortometraje en 16 milímetros sobre las vivencias de una pareja de colombianos en Londres. "De mis primeros días como estudiante en Gran Bretaña, en los que tenía que repartir mi tiempo entre las clases de inglés y mi trabajo como camarero y aseador de cocinas, tomé la idea de llevar al cine la triste realidad de los inmigrantes ilegales latinoamericanos en Europa". La trama de cortometraje está acompañada por reflexiones de colombianos en Londres, entre los que figuran dos exiliados políticos, un artista y trabajadores de las cocinas en los barrios del bajo mundo londinense". La historia refleja el drama de los colombianos que, una vez consiguen su pasaporte y logran reunir el dinero para viajar, creen tener el mundo en sus manos, y se someten a las peores humillaciones y condiciones indignas, con la esperanza de mejorar algún día su situación. Estrada Torres reconoce que el filme tiene problemas de concepción, especialmente debido a la poca experiencia con que contaba en ese momento para dirigir una película. "Buscaba hacer una obra con mucha espontaneidad, pero todavía no tenía las herramientas ni el conocimiento necesarios para hacerlo". No obstante, la idea original es muy valiosa y, sin duda, la película constituye un esfuerzo admirable y un paso en la formación cinematográfica de su creador.
En 1987, cuando estaba trabajando en el sonido de un documental rodado en Bolivia y editado en Inglaterra, lo llamaron para Home Boy con Mikey Rourke; allí conoció al editor de Batman, Ray Lovejoy. Tres años más tarde trabajaría como asistente de edición de este famosos largometraje basado en la historia de las tiras cómicas. Así haría realidad uno de los sueños que lo habían acompañado desde niño, trabajar en ‘una de esas películas’ que exhibían en la alcaldía de su entrañable Aguadas, la lejana población caldense donde nació. El reconocimiento a su trabajo no se hizo esperar.
Una "secuencia" de reconocimientos
A lo largo de la extensa carrera de Jaime Estrada Torres, sus esfuerzos creativos le han significado grandes satisfacciones. Una de ellas, la realización de un documental para la BBC que se presentó el año pasado en Inglaterra, sobre Las aventuras de Don Quijote de La Mancha, dirigido por Mike Debb. La obra, cuyo objetivo era mostrar el impacto que El Quijote de Cervantes ha ejercido en todo el mundo, formó parte de la serie de documentales Bookmark, dedicada a las grandes obras de la literatura universal. Se desata además su trabajo en la edición de documentales para el Canal 2 de la BBC, especializados en música clásica y popular.
Estrada Torres también habla con orgullo de su trabajo en la edición de una película norirlandesa realizada en 35 milímetros, dirigida por N. G. Bristow. La película fue ganadora de la Placa de Oro en el Festival de Cine de Chicago a finales de 1995, y ha sido exhibida en famosos festivales de cine, entre los que figuran el de Cortometrajes en Londres y el Festival de cine de Edimburgo.
A la lista de reconocimientos, se suma 400 veces Jujuy. Este cortometraje, dirigido por el argentino Miguel Pereira, y producido por la municipalidad de San Salvador de Jujuy para conmemorar los 400 años de la fundación de la ciudad, obtuvo en 1993 el Colón de Oro al mejor documental en el Festival de Cine de Huelva, España.
Hacia el futuro sus planes son ambiciosos. Uno de ellos, la realización de un largometraje basado en una historia escrita en conjunto con el autor americano Norman Di Giovanni, quien fuera traductor de obras de Jorge Luis Borges. Setting Free, el nombre que llevaría el filme, es la historia de un joven colombiano que llega a Londres buscando su propia identidad y se ve involucrado en una compleja relación con una mujer española amante de la ópera. La obra tiene como trasfondo a Tosca, de Puccini. Actualmente Jaime está buscando financiación para la película en Colombia o la posibilidad de hacer una coproducción.
Hoy, Estrada Torres trabaja como editor especializado en cine para la compañía norteamericana AVID, líder en producción de equipos digitales de montaje para cine y video. Dentro de la larga lista de famosas películas que han utilizado tecnología AVID de edición digital y efectos figuran Ace Ventura, Asesinos, Los puentes de Madison County, Jumanji, Sabrina, Apolo 13 y Velocidad máxima, entre muchas otras. Naturalmente la edición digital no solamente les proporciona a los profesionales del cine toda la tecnología, sino que constituye en sí misma un instrumento para dar rienda suelta a la imaginación y a la creación.
Toda la experiencia, conocimiento y sensibilidad para el montaje llevaron a Jaime Estrada a la academia. Bajo su guía hoy, varios aprendices participan en talleres de técnicas de edición de cine, en el Goldsmith College de la Universidad de Londres
Con un sentido interno del ritmo
Cuando se le pregunta como definiría su trabajo en montaje, Jaime afirma categóricamente que él no es un editor intelectual; "existen editores que pueden explicar claramente por qué razón cortan en un punto de la escena y no en otro. En mi caso es una cuestión completamente emotiva. Yo corto cuando creo que es preciso cortar, soy más un editor intuitivo que racional. En la música sucede lo mismo. Mozart es más intuitivo que Brahms, este último es más ’clínico’ en el acercamiento a la música. Considero que mi concepción del montaje se basa en la relación que establezco con el trabajo que estoy realizando. El ritmo que impongo a la imagen tiene que ver más con mi sentido de ritmo interno".
Como perfecto conocedor de la industria del cine británico piensa que existen dos aspectos fundamentales en los cuales los latinoamericanos deberíamos concentrarnos más: disciplina y utilización de recursos. "De Hollywood–dice– economía en la narración, aprender a contar una historia y a posicionar los personajes en el tiempo. Todo ello lo tenemos en la literatura, ¿por qué no tenerlo en el cine también?"
Hoy Estrada Torres continúa concentrado en el montaje, perfeccionando desde allí su carrera hacia la dirección. Sus reflexiones sobre el futuro muestran que, a pesar de que Gran Bretaña le brindó las oportunidades para convertirse en un reconocido editor, sueña con regresar algún día a su patria.

