Con los cable módem que inicialmente alcanzan velocidades de alrededor de 10 Mbit/seg. (estándar MCNS que maneja E.U.) y de 56 Mbit/s (estándar DVB/DAVIC que maneja Europa), a los suscriptores se les promete un amplio abanico de servicios tales como pago por ver, video por solicitud (VOD), interactividad, telefonía, acceso a Internet, audio por solicitud (AOD) y telemetría, entre otros.
Además de las nuevas necesidades de los clientes, que ahora incluyen una combinación de recreación e información, otros elementos de gran importancia para el desarrollo entre redes de TV por cable y sistemas de comunicaciones interactivos globales son:
- los cambios en el ambiente jurídico, tales como la liberalización;
- nuevas tecnologías basadas en la fibra óptica y la transmisión digital, y
- la convergencia entre el procesamiento de datos y las telecomunicaciones.
Uno de los nuevos servicios interactivos más prometedores es Internet a gran velocidad. El PC hogareño se ha convertido en algo normal y a medida que los clientes de la red global exigen más velocidad, el cable se presta para llegar a ser la red de acceso preferida.
Sin embargo, para volverse un medio totalmente interactivo, es preciso instalar un canal de retorno en la capa de transmisión física, acompañado por un protocolo de control. El verdadero desafío para la transmisión y las capas lógicas es la instalación de un canal de retorno que vaya del usuario final al proveedor de servicios.
La transmisión óptica
Las redes de cable tienden a variar en tamaño, capacidad (con límites de frecuencia de 300 MHz a 860 MHz), tecnología (arquitectura, cantidad de fibra óptica utilizada) y tipo de propietario (privado, público, comunitario o gubernamental).
Por varias décadas la tecnología análoga de TV por cable utilizó el cable coaxial y unos amplificadores de banda ancha en cascada con una estructura ramificada. La confiabilidad, la calidad de imagen y la capacidad de transmisión eran limitadas debido al gran número necesario de amplificadores en cascada.
La situación cambió por completo con el advenimiento de la transmisión óptica. Las fibras monomodales y los láseres de retroalimentación distribuida de alta linealidad (DFB) hacen posible emplear la transmisión óptica en las mismas señales de banda ancha, multicanal y de frecuencias multiplejadas que en las de cable coaxial, y la ventaja principal de la fibra óptica es que requiere de una atenuación muy baja.
Por consiguiente, la fortaleza de la fibra óptica radica en el bajo grado de pérdida en el transporte de la señal entre dos puntos muy distantes entre sí, mientras la del cable coaxial todavía es la distribución punto-multipunto.
Las redes híbridas
Las redes modernas de cable combinan las ventajas de ambas tecnologías en la arquitectura de red híbrida fibra/coaxial (HFC). La compresión de video y los métodos de modulación eficiente de banda ancha aumentan la capacidad de transporte de programas a través de las redes de cable en un factor de ocho o más veces.
Otro aspecto es el suministro de capacidad de datos de retorno, que depende del tipo de servicios interactivos, la aceptación de los nuevos servicios por parte de los suscriptores y la competencia, entre otros factores.
La mayoría de ellos no se conoce muy bien, pero se sabe que influyen de manera directa en asuntos sobre los cuales se deben tomar decisiones inmediatas, tales como el intervalo de frecuencias de retorno que se debe proporcionar en el cable coaxial y el tamaño de las celdas (es decir, el número de subscriptores que comparten una unidad de distribución coaxial).
Así mismo, la introducción del canal de retorno se debe realizar con el mínimo posible de cambios en la red. Varias organizaciones internacionales están comprometidas en la estandarización para lograr la interoperabilidad de equipos de diferentes fabricantes.
Shlomo Rakib, de Terayon Communications Services, de E.U., afirma: "Los operadores de cable de hoy en día enfrentan el reto de proporcionar datos a un amplio espectro de usuarios con diferentes requisitos en cuanto a ancho de banda y calidad de servicios. Las características de una red de cable compartida exigen sistemas que les permitan a los operadores proporcionar y asignar el ancho de banda a múltiples niveles de usuarios. Sólo así los operadores podrán acomodar el ancho de banda a las necesidades de usuarios residenciales y comerciales, y construir un modelo de servicio que optimice las ganancias".
Soluciones para el operador
Para apoyar este modelo, el operador de cable debe instalar un sistema de cable módem que proporcione la capacidad del ancho de banda adecuado en ambas direcciones y esté en posibilidad de proporcionar el ancho de banda para dar soporte a una amplia gama de necesidades de aplicaciones para el usuario.
En la década de los noventa, las redes de TV por cable cuentan por lo general con una conexión al sistema, situada cerca de la entrada principal o en la sala de la residencia. Una manera de conectar la red de cable directamente al hogar es a través de una red inalámbrica en la misma casa, que ahorre los costos relacionados con la instalación de las conexiones alambradas dentro de la vivienda.
La solución inalámbrica es interesante desde el punto de vista de la comunicación con el PC, cuyo módem contiene un conector coaxial impulsor de alta velocidad y una antena para la comunicación inalámbrica.
Si se conecta el cable coaxial, la comunicación conserva su plena funcionalidad, es decir, su velocidad total. Si no se conecta, la comunicación conserva su plena funcionalidad aunque la velocidad de impulso (downstream) se reduce a los valores que corresponden a la velocidad upstream.
En último caso, el PC adquiere el 100% de movilidad. Con la penetración creciente de laptop y palmtop, la movilidad está adquiriendo más y más importancia.
Dado que se recomiendan tanto las soluciones de redes estandarizadas y abiertas, no existen tantas opciones de sistemas inalámbricos. En Europa, sólo la DECT se presenta como una posibilidad con la cual se ha ofrecido una sólida solución inalámbrica para telecomunicaciones (servicios de conmutación de circuitos) y comunicación de datos (servicios de conmutación por paquetes).
Más de 40 millones de subscriptores a la televisión por cable se encuentran conectados a las redes europeas de TV por cable. Esto significa que más de 40 millones de hogares forman ya parte de los sistemas de comunicación de banda ancha de alta capacidad. Este número también está creciendo en E.U., y en el resto del mundo no se encuentra tan rezagado.

