México. El negocio entre la cadena Televisa y el operador celular Iusacell, este último propiedad de Azteca, ha generado en México fuertes críticas por lo que podría llegar a ser un monopolio de ambas cadenas, a pesar de las medidas adoptadas por la Comisión Federal de Competencia, CFC, que para muchos no convencen.
Una de las primeras compañías en manifestar su inconformidad fue el operador de televisión por cable Dish. Sus directivos dijeron sentirse indefensos ante lo que denominaron un acto anticompetitivo que pone en riesgo la democracia mexicana, porque los medios de información quedan en manos de dos personas, en referencia a Ricardo Salinas y Emilio Azcárraga (foto), dueños de Azteca y Televisa.
También criticó las condiciones que fueron puestas por parte de la CFC para el negocio, considerando que éstas fueron insuficientes y que desperdició una gran oportunidad para regular la industria de la televisión a favor de la democratización para todos los mexicanos.
Pero esta no es la primera vez que la compañía Dish se manifiesta en contra de este negocio, pues a comienzo de año había alertado en lo que podría convertirse en un monopolio o duopolio si se concretaba el negocio Televisa-Iusacell.
Aunque hay que tener en cuenta que las declaraciones que hace Dish están enmarcadas en una pelea con Televisa y Azteca, debido a que estos dos, a través de sus operadores de televisión por suscripción, han bloqueado sus canales y le impiden hacer publicidad en la televisión abierta mexicana, entre otros hechos.


