Con transmisores alemanes, cámaras de Estados Unidos, personal técnico cubano y talento colombiano, el 13 de junio de 1954 se emitió la primera señal de la televisión colombiana. Una década más tarde, comenzaría el plan para llevarla a todos los rincones del país con la instalación de transmisores y ese sería el inicio de un medio que congregaría a las familias alrededor de la pantalla.
La televisión colombiana ha estado en evolución constante. En materia de contenidos, inició con programas en vivo, novelas que reflejaban las costumbres de las diferentes regiones del país, así como grandes obras de literatura, concursos con contenido familiar y los programas musicales y de humor.
Con la llegada de los calanes de televisión privada en 1998, la televisión toma un nuevo aire y los contenidos se tornan más generalistas, apuntando a un público global, que pudieran comercializarse, verse y entenderse en cualquier lugar del mundo, y trayendo al país nuevos formatos como los realities shows.
Y de lo tecnológico ni hablar. Pasamos de la televisión blanco y negro a cada vez mejor calidad de imagen, hasta hablar hoy de 8K. La forma de acceder a los contenidos pasó de ser una sola pantalla en el hogar que reunía a las familias alrededor de ella en un horario determinado, a que el televidente pueda elegir cuando y donde verlos, lo que se traduce en que hoy los canales son compañías productoras de contenido para múltiples plataformas.
Estos son solo unos pocos ejemplos de cómo un medio de comunicación como la televisión ha evolucionado en técnico y en la producción, siguiendo como la principal opción de entretenimiento e información.

