Brasil. Con la popularización del streaming en Brasil, la televisión abierta ha sentido la necesidad de reciclar para conocer al espectador de una manera cada vez más interactiva.
De acuerdo con el Fórum do Sistema Brasileiro de TV Digital Terrestre, Foro SBTVD, es cierto que la programación abierta, incluso frente a las plataformas de contenido de video y la televisión por cable, todavía tiene el 70% de la audiencia nacional, pero esto no garantiza que la televisión abierta siempre tenga preferencia nacional.
En cuanto a los cambios, José Marcelo Amaral, presidente Foro SBTVD, señaló que en 2020 los fabricantes de televisores podrán lanzar nuevos modelos con el DTV Play ya a bordo. Esta característica permitirá al usuario recibir contenido no solo por aire, sino también a través de Internet, a través de plataformas de transmisión. La novedad promete un gran avance en el sistema de color de los dispositivos, con imágenes vibrantes (estándar HDR) y audio más impactante (inmersivo).
El ejecutivo también destacó que, en términos de alcance (o cobertura de señal), la televisión abierta sale antes que el streaming y la televisión de pago precisamente porque es gratuita y llega a todo el territorio nacional. Más que eso, él refuerza que después de migrar al estándar digital, los espectadores tienen todo el contenido disponible a través de dispositivos móviles, sin ningún costo adicional o consumo de datos.
Con respecto al contenido, el presidente del Foro SBTVD ve las transmisiones en vivo como una de las grandes diferencias de la televisión abierta, así como las telenovelas, que brindan producciones 100% nacionales. “El público siempre quiere seguir los eventos deportivos, como es el caso este año cuando tendremos los Juegos Olímpicos y el periodismo en vivo. Junto con las telenovelas y los reality shows, estos contenidos exclusivos serán el buque insignia de la televisión”, señaló.
Además, Amaral afirmó que la señal analógica pronto dejará de existir en Brasil. En 2007, comenzó el proceso de digitalización y, para 2023, el 100% de los hogares brasileños se adaptarán al nuevo modelo.


