México. Las restricciones que la Comisión Federal de Competencia, CFC, había puesto para que el 50% de Iusacell pasara a manos de Televisa fueron aceptadas por éste último y ahora el negocio podrá cerrarse.
Los reparos que el gobierno mexicano tenía a este negocio, se deben a que Iusacell pertenece al Grupo Salinas, dueño del canal Azteca, competencia de Televisa y entre los dos dominan el mercado de televisión en ese país, lo que podría llevar a un monopolio en la industria.
Pero la autorización otorgada al negocio por la CFC incluye una serie de cláusulas y restricciones que deberán cumplir y que de no hacerlo podrían contar con varias sanciones, entre ellas la disolución de la sociedad y una multa de hasta un 10% de los ingresos anuales de las empresas participantes, es decir, los grupos Televisa y Salinas.
La primera condición tiene que ver con la licitación del tercer canal de televisión. Si ésta no se realiza en los próximos 24 meses, se activará un mecanismo de disolución de la sociedad entre ambas empresas.
Tampoco podrán discriminar en venta de publicidad en Televisa y TV Azteca a ninguna empresa de telecomunicaciones. Están obligados a vender espacios publicitarios a cualquier competencia de Iusacell, en condiciones de mercado, es decir, al precio promedio para cada canal y franja horaria.
También tienen prohibido vender los espacios publicitarios de las dos cadenas atados a los servicios de Iusacell, así como tienen la obligación de vender sus contendidos de televisión abierta de manera no discriminatoria y sin empaquetarlos con otros contenidos a la televisión cerrada.
Por último, la CFC obliga a que Total Play, empresa que ofrece servicios empaquetados de telefonía, televisión restringida e internet, deje de ser parte de la sociedad entre ambos grupos para integrarse exclusivamente a Grupo Salinas, evitando que Televisa, propietario de Cablevisión, tenga participación accionaria en un competidor.


