Test de TV y Video: Por favor mire a su alrededor. ¿Qué fuentes de luz encuentra? Lo más seguro es que aparte de las luminarias convencionales encuentre varios minúsculos leds, los pequeños indicadores luminosos que aparecen en la mayoría de los dispositivos electrónicos que nos rodean. Estamos invadidos por los leds y pronto van a ser parte de nuestro arsenal de herramientas profesionales para iluminación.
Los dispositivos LED (Light Emitting Diode) son una de las fuentes de luz más eficientes conocidas por el hombre. Esto se debe esencialmente a que cada dispositivo es fabricado para producir luz de un solo color y las pérdidas de energía por calentamiento son mínimas. Simplemente no hay otro sistema de conversión de electricidad en luz que ofrezca más lumens por vatio invertido.
Los problemas de siempre
Revisemos el tema del consumo de energía. Las bombillas
incandescentes generan luz dentro de un rango de colores
determinado que razonablemente responde a una especificación de
temperatura de color pero nos entregan una mezcla de luz
de varios colores. Por eso es que para aplicaciones críticas
debemos filtrar la luz si queremos resultados consistentes. Y
para complicar las cosas, en las lámparas de uso profesional
hasta un 40% de la energía invertida se convierte en calor.
Las lámparas fluorescentes de uso profesional ofrecen mejoras importantes en términos de color, consistencia y emisiones de calor pero pagando un precio: Los tubos, rectos o curvos, son esencialmente fuentes de luz difusa, en muchos casos tienen que usar un pesado transformador y generalmente son más costosos que los dispositivos incandescentes.
Por eso es que en los últimos años los sistemas profesionales de iluminación suelen conformarse incluyendo una combinación de lámparas incandescentes y fluorescentes, una combinación útil de fuentes de luz "dura" y "suave" con un costo razonable y que en muchos casos requiere el uso de un arsenal de filtros para "balancear" el color.
Hágase la luz
blanca
La aparición de los leds blancos y blanco-azules generó una
pequeña revolución en nuestra vida cotidiana. Los humildes leds
saltaron a automóviles, bombillas de reemplazo para uso
doméstico e incluso a las luminarias de la calle, pero las
primeras generaciones de leds blancos no eran adecuadas para uso
fotográfico, pues su temperatura de color era poco consistente:
Un lote de leds entregaba luz más amarilla que otro, por
ejemplo. Pero eso no impidió que muchos videográfos armados de
un soldador y mucha paciencia empezaran a fabricar pequeñas
lámparas basadas en matrices de leds que podían ser operadas
con baterías AA o con las baterías recargables de sus
camcorders.
Al irse refinando los procesos de fabricación se fue logrando una mejora importante en la calidad de la luz "blanca" que puede obtenerse. Hoy es posible adquirir a costo muy razonable piezas que entregan luz de 5600°K de forma consistente y con una expectativa de vida útil de varios miles de horas. Y es posible que durante este año empiecen a comercializarse piezas con temperatura de color "nativa" de 3200°K.
Nuevas herramientas
Todo esto ha dado pie a una pequeña revolución en la industria:
Tanto los fabricantes de equipos convencionales de iluminación
como una miríada de compañías nuevas han empezado a ofrecer
sistemas de iluminación para uso fotográfico basados en paneles
con arreglos de leds. Una matriz de 36x36 leds, por ejemplo,
puede servir para fabricar una pequeña luz de relleno o eyelight
diseñada para montarse directamente en una camcorder. Y un
arreglo de 3x3 páneles de este tamaño puede montarse en un
trípode y reemplazar directamente una luz de piso incandescente
de 300W, con un consumo de corriente alterna inferior a 25W.
El principal problema que enfrentan los fabricantes de luces para uso fotográfico es la alta direccionalidad de los leds: Estos dispositivos emiten haces de luz muy "cerrados", lo que en principio hace difícil usarlos como fuente de luz difusa. Una matriz de leds de 36 puntos genera 36 haces de luz coherente, no un "golpe" de luz suave. Sin embargo los fabricantes han encontrado que gracias al pequeño tamaño de cada uno de los leds el uso de microrreflectores y sistemas convencionales de difusión ofrece excelentes resultados. Por otra parte la direccionalidad de las lámparas led permite ofrecer excelentes resultados con los reflectores que normalmente se usan para luces flash en estudios fotográficos.
Un importante factor adicional: ahora es posible atenuar las lámparas led incluso usando un dimmer convencional- sin efectos secundarios como flicker o cambios en temperatura de color. De hecho la mayoría de lámparas led compactas que encontramos en el mercado hoy en día tienen un dimmer incorporado.
Otro factor importante es la temperatura. Los fabricantes de luces convencionales invierten cantidades monumentales en diseños y materiales que permitan fabricar lámparas durables con la temperatura de operación propia de las luces incandescente. Como muchos de nosotros hemos comprobado dolorosamente, una luz de estudio puede alcanzar temperaturas superficiales de 160 °C o más después de varias horas de operación. Las "cajas" y soportes de las luces led no deben soportar temperaturas mucho más altas que la del ambiente, lo que las hace esencialmente baratas.
Una mirada al futuro
Arri está haciendo algo más que usar leds en vez de bombillas.
Desde 2007 la compañía viene promoviendo una familia de
prototipos de lámparas led de sobremesa que pueden ser una
muestra del futuro que espera a la iluminación para cine y
televisión. Los prototipos que se han dado a conocer constan de
un pequeño panel led de luz difusa acompañado de una caja
controladora que permite balancear el color de la luz sin
necesidad de usar filtros. El sistema de control permite hacer
ajustes minúsculos en la temperatura de color en
"dirección" CTO (hacia el ámbar) o CTB (hacia el
azul) simplemente moviendo un potenciómetro.
Poder prescindir de los filtros de gelatina es importante pero lo que es realmente novedoso es que el rango de ajuste de estas lámparas es tan amplio que permite cambiar radicalmente el color de la luz estamos hablando de una lámpara de 5600°K que en cuestión de segundos puede convertirse en una fuente de luz verde, roja, azul o amarilla, lo que convertiría este tipo de dispositivos en la herramienta ideal para uso en teatros, conciertos o en estudios de televisión que por cualquier motivo usen luces de colores. Una sola fuente, cualquier color. Nada mal para los herederos del pequeño led rojo que me dejaba saber que mi radio de transistores estaba encendido.

